CONJUNTIVOCALASIA. UNA CAUSA FRECUENTE DE OJO SECO E IRRITACIÓN OCULAR

En anteriores artículos hemos ido viendo como la irritación ocular se relaciona con múltiples causas, la mayoría de ellas vinculadas al síndrome de ojo seco. Una de estas causas es lo que conocemos como conjuntivocalasia, una entidad que suele pasar desapercibida en una exploración rutinaria de los ojos y sin embargo sabemos que tiene un papel importante en el origen de estos cuadros de “irritación ocular crónica”. En este artículo exponemos lo más significativo sobre la conjuntivocalasia, especialmente su diagnóstico y los nuevos tratamientos para su resolución.

La conjuntivocalasia es una patología de la superficie ocular caracterizada por un exceso de conjuntiva, especialmente de la conjuntiva bulbar inferior, que ocasiona unos pliegues de esta, entre el globo y el borde libre del párpado inferior, tal como se muestra en la Figura 1. Generalmente aparece con la edad, a partir de los 60 años, aunque también puede presentarse antes.

Figura 1.- Conjuntivocalasia donde se aprecian los pliegues de conjuntiva sobre el borde libre del párpado inferior (asterisco) en A y con tinción de fluoresceína y luz cobalto en B.

Figura 1.- Conjuntivocalasia donde se aprecian los pliegues de conjuntiva sobre el borde libre del párpado inferior (asterisco) en A y con tinción de fluoresceína y luz cobalto en B.

No se conoce bien la causa de este proceso pero la mayoría de estudios apuntan hacia una pérdida de adherencia de la conjuntiva con la esclera (1,2) . El origen de este hecho puede ser muy variado, desde:  (1) atrofia fisiológica de la cápsula de tenon, debido a la edad, (2)  pacientes que se frotan frecuentemente los ojos, como en los casos de alergia conjuntival, donde existiría un componente inflamatorio que puede acelerar la degradación de la conjuntiva y la tenon o, (3) en los casos de ojo seco, donde la falta de lágrima ocasiona un roce continuo de la conjuntiva bulbar con el párpado, con un doble efecto negativo, el “arrastre” mecánico y la inflamación de esta región.

La presencia de estos pliegues en la conjuntiva ocasiona una desestabilización de la  película lagrimal, el menisco lagrimal y el mecanismo de evacuación de la lágrima, provocando sensación de cuerpo extraño y lagrimeo o, agravando el posible ojo seco ya existente (1-5).

Cuando se identifica esta entidad, se establece una clasificación en grados de gravedad, la más utilizada es  la tabla LIPCOF (Lid Parallel Conjunctival Folds), propuesta por Höh (1995) (16), en la que se establecen unos estadios  y su relación con el ojo seco, con el riesgo de que aparezca o se agrave, tal como se observa en la Figura 2.

Grado

       Número de pliegues     Aumento del riesgo de ojo seco   en relación con el grado 0
   0     Sin pliegues                 0
   1     Un pliegue, por debajo de la altura

del prisma lagrimal               15 x   2    Varios pliegues, hasta la altura del

prisma lagrimal                63 x   3    Varios pliegues, por encima de la

altura del prisma lagrimal

190 x

Figura 2.-  Clasificación de pliegues conjuntivales paralelos al párpado (LIPCOF) propuesta por Höh.

En muchos casos, en la fase inicial del proceso, no hay sintomatología pero a medida que los pliegues conjuntivales se hacen más evidentes  las molestias irán aumentando. Para identificar los pliegues basta la observación directa con la lámpara de hendidura pero, si instilamos fluoresceína se observan con mayor detalle y podremos valorar el tiempo de rotura de la película lagrimal (BUT), test básico para ver la influencia negativa de los pliegues sobre la estabilidad de la lágrima. Actualmente tenemos sistemas más sofisticados para  valorar la película lagrimal, el menisco y el aclaramiento de la lágrima, disponemos de topógrafos con captación de imágenes en infrarrojos y sistemas informáticos de análisis que permiten cuantificar las alteraciones, ayudando al diagnóstico y a la evaluación de los tratamientos instaurados (figuras 3 y 4).

Figura 3.- Los nuevos topógrafos como el Keratograph de Oculos permiten identificar el menisco lagrimal y medir su grosor y distribución (línea blanca).

Figura 3.- Los nuevos topógrafos como el Keratograph de Oculos permiten identificar el menisco lagrimal y medir su grosor y distribución (línea blanca).

Figura 4.- La incorporación de nuevos sistemas de análisis en los topógrafos (Oculus), permiten cuantificar de forma objetiva el tiempo de ruptura lagrimal (BUT).

Figura 4.- La incorporación de nuevos sistemas de análisis en los topógrafos (Oculus), permiten cuantificar de forma objetiva el tiempo de ruptura lagrimal (BUT).

El tratamiento se basa en lubrificar la superficie ocular mediante colirios de lágrimas artificiales o ungüentos y cuando estos fallan, se debe recurrir a la cirugía. Hasta hace poco se utilizaba la técnica de Meller y Tseng (4), basada en la resección de la conjuntiva sobrante pero los resultados no eran del todo buenos, especialmente porque  no se resolvía el problema de la falta de adherencia  de conjuntiva y tenon, incluso cauterizando el área expuesta o implantando membrana amniótica (4-18) . Recientemente se ha propuesto combinar la resección con la utilización de adhesivos biológicos para mejorar la adherencia. Los resultados publicados son muy buenos, con una mejora significativa en la reducción de las molestias que notaban los pacientes (19-22).

Una de las ventajas de utilizar los adhesivos biológicos como la fibrina es que en su proceso de polimerización, se obtiene un efecto paralelo como anticoagulante, por lo que además de mejorar el sellado de las incisiones y la adherencia de la conjuntiva al plano escleral subyacente, se evita la hemorragia subconjuntival que supondría liberación de factores proinflamatorios y retraso en la recuperación del paciente (23,25). .

Nuestra experiencia va en esta línea y cuando vemos un paciente con síntomas de ojo seco y conjuntivocalasia que no responde al tratamiento médico, planteamos esta cirugía, ambulatoria y poco traumática, que ofrece muy buenos resultados y una recuperación en 24 horas.

BIBLIOGRAFÍA:

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